Algo está cambiando en mí

KARLAGPUR

El pasado domingo 29 de noviembre completamos un intenso taller introductorio a dragon dreaming en el Bosc Turrul, en el barrio de Valcarca, allí estuvimos unos cuantos, sentados en círculo, alrededor del Karlagpur, aportando nuestro grano de arena al sueño colectivo: la sabiduría de JoanCa, la visión de Juliana, las reflexiones de Ramón, la sensibilidad de David, la deliciosa comida de Simona, la frescura de Alexia, el corazón de Nacho, la serenidad de Óscar, la bondad de Roberto, el sentido del humor de Jaime, las retrospectivas de Miguel, la alegría de María, la valentía de Carmen, la sonrisa de Ari, el arte de Mónica y la presencia respetuosa de Claudia. Menudo equipo!!!

Entre todas creamos un espacio de confianza donde el caorden nos acompañó en todo momento, bueno, quizás un poco más de caos que de orden 😉 Fue una gran experiencia de relacionarnos desde la diversidad de cada uno, tratando de comunicarnos, de facilitar, de cocrear y de disfrutar desde nuevos espacios internos, más cercanos a la inteligencia corporal y sistémica, confiando en la capacidad de aprendizaje de la inteligencia colectiva. Nos acompañaron la música, el dibujo y los olores, elementos que facilitaron nuestro camino de experimentación.

Fueron muchos los ahás y las sensaciones de este trabajo que hicimos, quizás para mí las más importantes fueron éstas:

Trágate sapos y vomitarás dragones

Respecto a la convivencia en comunidad, siendo este encuentro una comunidad de aprendizaje itinerante, quiero destacar una vez más la importancia de crear un espacio de confianza donde poder compartir desde nuestra autenticidad, siendo cada uno el que asume la resposanilidad de expresar sus necesidades y sus límites; es necesario permitirnos dar voz a nuestras voces, así podemos empezar a construir relaciones desde el respeto a uno mismo y a los demás. Si no, se cumplirán los presagios de la sabiduría popular, “trágate sapos y vomitarás dragones”. Y no pasa nada, si hay que bailar con dragones bailamos, celebrémoslo, que no nacimos aprendidos, y que podemos aprender.

Desaprendizaje colectivo

En diferentes momentos tuve la sensación de que en general, el grupo, estábamos viviendo el taller desde un lugar casi exclusivamente mental, y para mí, uno de los grandes ahás fue hacerme la pregunta, “¿y desde dónde estás facilitando tú?” Uauu… De repente sentí un fuerte escalofrío, pelos de punta, silencio interno, ahá!!!! A partir de ahí algo cambio para mí en el taller, no es que fuera un conocimiento nuevo, aunque sí lo fue la intensidad, la certeza. Vivimos rodeados de una gran diversidad de nuevos paradigmas, palabras fascinantes, propuestas innovadoras, metodologías holísticas, verbos llenos de entusiasmo tales como colaborar, ser auténticos, comunicar desde el corazón, desde nuestro centro, sentir el campo, escucha generativa y un sin fin de palabras, palabras que son caminos, caminos poco transitados por muchos de nosotros y que solo podemos recorrer desaprendiendo parte de lo aprendido, incorporando nuevas prácticas de vida, habitando nuevos espacios internos, porque si no, se quedan en palabras bonitas, solo eso. Y este es uno de los grandes retos que vivimos como aldea global, comprender que uno de los grandes cambios no es “lo que hacemos” sino “desde dónde lo hacemos”.

Agradecer

No me quiero olvidarme agradecer al espacio, el Bosc Turrul, que nos acogió los dos fines de semana, a las salas que nos permitieron hacer las charlas, VAL&MES Estudi y librería Santo Domingo, a la cocinera Simona, que suele estar por el también recomendable espacio Curious Garden, y a Juliana, por tu risa, por traernos la comida y por hacernos las tardes más cálidas, reposadas y energéticas. Agradecer también a Xavi dragón de tierras catalanas, que nos ayudó con la difusión y que gracias a su charla en el Ouishare Fest vino María. Agradecer a la comunidad dragonera internacional, que siempre nos conecta y nos une como una red invisible y mórfica.

Por supuesto agradecer a Joan Carol, compañero y amigo, por sacar mis dragones a bailar, por regar mis sueños, por tus abrazos, por tu generosidad, por tu sabiduría, por tu humildad y por todo el respeto y las risas que tejen nuestra comunión.

Algo está cambiando en mí

El título de este post se debe a una canción que nos acompañó a lo largo del viaje. La canción se llama “Algo está cambiando en mí” del grupo colombiano Bomba Estéreo.

Aquí la dejo Algo está cambiando en mí

Unión,

 

 

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